Huesos provocando estremecimientos espaciales.
Se visualizan algunas moléculas de aire en agitación.

Huesos provocando estremecimientos espaciales.
Se visualizan algunas moléculas de aire en agitación.
También puede ser combinar signos de diferente materia sensible
Cuesta llegar con la mirada al techo
El tiempo también puede ser una medida del espacio, de lo que el cuerpo tarda en atravesar su topología
Chocar hacia adentro, construir un viaje hacia el interior de los órganos. Recorrer las dimensiones cavernosas del pliegue interior
Se parece a las paredes blandas de la sala
Tiempo interior de peristálsis y contracciones. Sístoles binarias y vibraciones cerebrales.



Sonidos al interior de los órganos.
Musicalidad construida con presión de un transductor (micrófono) sobre partes blandas.
Resultado: agudos punzantes con curvas de intensidades.
-6 de Diciembre de 2008 – 20 hs.
-7 de Diciembre de 2008 – 19 hs.
V Festival Buenos Aires Danza Contemporánea
Sala Villa Villa – Centro Cultural Recoleta – Junín 1930
Ciudad de Buenos Aires
http://www.buenosairesdanza.gov.ar/home08/es/index.php
Entrada libre y gratuita
emprendemos una enérgica caminataESPACIO ESCÉNICO – ESPACIO PERCEPTUAL
Teatro Centro Cultural La Máscara
Constitución 250
Rafaela
Provincia de Santa Fe
8 metros de boca
Líneas paralelas atraviesan el piso
11 metros de profundidad
escena a nivel del suelo
ladrillo sin revocar gris oscuro
8 metros de altura
hay una puerta en el lateral derecho que anuncia algún pasado
tapete gris de goma de 8 metros por 11
veo manchas blancuzcas en los costados
150 sillas
4 varas de luces cada 3 metros
cables curvados contra líneas rectas
techo de chapa sostenido por cabreadas
cielo raso de bovedilla pintado de gris
un gris oscuro es la resultante cromática del sitio, un gris afable, irregular, inconstante como los sonidos
gradas fijas y móviles
la esquina derecha estaba demasiado rígida, intentamos torcer su autoridad inclinando una pata en diagonal
21 metros de largo total
la arquitectura está irregular
y por suerte hace juego con la organicidad del cuerpo
los cuerpos juegan con los límites y esos límites son viscosos, plantean como una duda, están pero no se dan a conocer, de forma contundente
el límite parece más un abrigo
el hueso va hacia el borde lo interpela educadamente
aun que esta situación es una pugna por definición, hay una pelea entre lo más orgánico, lo más interno,
lo más biológico del cuerpo
y la pared
sin embargo y pese a esta puja la columna hoy está benevolente
permite intuir que el borde también es frágil
quizás bailar sea significar el espacio
danzar puede ser escribir sobre la arquitectura
bailar es decirle al borde
puede ser también modelar el piso
pensar que se transforma
los huesos es comunicándose con el espacio
la piel rellena los insterticios de la pared
Signos expandidos emanan de cada una de las acciones,
de cada permanencia,
de cada decisión de quedarse ausente.
Pueden cambiar su intención de origen al encontrarse con la luz o al verse reflejados en los sonidos, su polaridad se invierte a veces, o su objetivo resulta refractado.
Un brazo quiebra un haz de luz y fuerza a cualquier sonido incidental a retractar sus dichos.
El resultado es complejo, y la percepción que busca algún significado, ya saturada, le da paso al abandono sensible.
Los cuerpos describen la arquitectura. La traslación es un intento de forzar el límite. El movimiento es una forma de escritura, un lenguaje que se mantiene en la belleza de lo ambiguo, constituido por signos de materialidad sensible. Encriptados para el pragmatismo. Descifrables por la mirada emotiva. ¿Es la palabra un límite? Quizás su límite esté en el borde del cuerpo, sus posibilidades disminuyen para traducir lo que el cuerpo y la danza dicen en su propia semia.
Jugamos a percibirnos en el tiempo.
A sensibilizar el cuerpo para advertir la temporalidad.
Percibimos segundo a segundo las superposiciones y los vacíos
Permitiendo la llegada de lo nuevo, traduciendo tiempos interiores y ajenos
Moldear el tiempo: un desafío sobre lo inexorable
Estoy fría. Transpiro. Mis huesos transpiran. Me agarro de mis articulaciones. Me organizo dentro de mi arquitectura. Qué hay dentro hay fuera. Escribo. Me transpira la planta de mi pie. Escribir. Danza. Bailar. En el arco de mi pie. ¿ Es la palabra una acción? ¿ es el cuerpo un significado? Cuerpo y palabra son formas. ¿Es la forma un límite? ¿Es el significado un límite? Qué es la metáfora?
¿Es la palabra una acción? ¿ es escribir danza?
Me insinúo. Te escucho. Escucho sonidos. Oído. Me ahogo. Estoy agitada. Uñas es un borde.
El lado derecho de mi cuerpo. El lado derecho de mi cuello.
Me resbalo. El suelo es demasiado liso. Sin poros. No me sostiene. Tiemblo. No tengo suficiente superficie. Las palmas de mis manos están huecas. Mostrarte la textura de una articulación. La temperatura de un hueso. Me transpiran las axilas. Intuir el borde.
Fabiana.
Estamos formulando el espacio.
A decir verdad, estamos poniendo a discusión los espacios:
espacios simbólicos
cada una de las líneas se trazan entre nosotros cinco como cuerdas elásticas de atracciones, desvíos y coincidencias; o simplemente la poderosa convicción de sentir que hay que habitar ese lugar en ese momento. espacios reales
un escenario de 12 metros de boca y 15 de profundidad y la sensación de adivinar lo que la arquitectura no dice en medidas.
Imaginar y aventurar las posibles posiciones de la combinación precisa.
Repensar las alternativas de luz y metraje. Triangular las posiciones de los cuerpos. espacios virtuales
Nos encontramos en este espacio. Lo visitamos nuevamente y resignificamos sus dichos.
Habitamos también en la virtualidad de sus expresiones.
Por sobre todo, lo habitamos, en alguno de sus confortables rincones.
Es el espacio el que gobierna, al menos hoy. No hay nada más que un hueso pellizcando la pared o alguna articulación intentando morder el ladrillo.
La arquitectura detenta el poder y el cuerpo le reclama una porción del discurso. Una columna habita impasible al deseo, mientras la piel peticiona.
En la alteridad viviría lo nuevo, la posibilidad del hueso de ser pensado.
Bailar puede ser poner en pugna las articulaciones con la arquitectura.
Danzar puede ser escribir en forma efímera.
Busco integrar el espacio real con el espacio virtual. Que dialoguen en tiempo real. Que se entremezclen. Que se vuelvan uno solo: la pieza. Somos cinco esta vez trabajando. En la acción de diferentes niveles conceptuales o sensoriales. Los dos espacios me dan volumen. Me siento cómoda. Registro claramente las sensaciones. Tal vez deje que protagonicen algunas imágenes también…
Fabiana
Fotos:Jazmin Chalkho
Encontramos:
La escritura de las instancias arquitectónicas en los huesos
Decidimos:
Soportar las incidencias del terreno en la articulación
Imaginamos:
Suponer el vacío y transitar los bordes siderales y orgánicos
Prescribimos:
Los huesos son el borde del ser, un fémur es el límite de una pierna
Percibimos:
La manera en que bordes del cuerpo se encuentran con la arquitectura
Este proyecto ha recibido una Mención en la categoría “Interdisciplinario – Danza” del Premio Paradigma Digital Edición 2007 otorgado por MacStation.
www.macstation.com.ar/premioparadigmadigital/obras_ganadoras_2007.html#5
Sonidos imaginarios.
Escrituras irreales.
y ver la luz cambiar
y escuchar el paisaje
Ir por el borde puede ser encontrar la obra.
Escribir febrilmente en el escenario: bailar, sonar, rasgar papeles al ritmo del pulso caligráfico.
De vez en cuando disfrutar de una coincidencia.
Algunas veces entrecortar la voz.
En todos los casos desnaturalizar el lugar común, lo que sería por encima de la superficie para un pez.
Cruzar el territorio con variados artefactos, rayas de luz, cintas de pintor, cables de micrófonos.
Como todos sabemos, el sonido del cuerpo expuesto de tal manera es un acople agudo y lacerante. Ni te quejes ni te tapes los oídos. La intensidad (nuevamente en todos los casos) es intensidad vital.
Gestos sonoros, rasgos audibles encontrados.
Develan los paisajes, los movimientos, lo indecible.
Existe una zona rara, como en una falsa escuadra. Copia la topología del terreno y produce vaivenes en los centros de gravedad del espacio.
Trazamos unas cintas componiendo equilibrios y zonas. Intentamos incidir en el ritmo respiratorio del territorio. Tiramos algunas rectas falsas y especulamos con hacerlas cruzar.
Pienso en habitar una zona de turbulencias y movilidades, el límite condensa bastante más energía que la habitual. La mirada llega y se topa con una pared y allí queda la impronta sutil del recorrido del ojo y los vestigios de corrientes de aire.
Quiero habitar ese lugar que guarda el historial de miradas que buscando un horizonte íntimo se chocaron contra la pared sin verla, con los ojos extraviados; y depositaron en ella suspiros, ilusiones y futurologías.
Necesito transitar esa zona fronteriza interesante por lo que mezcla y por lo que separa; porque contiene y porque es vulnerable, porque me invita y porque expulsa.
“…Nuestro sistema nervioso es un sistema de registro de diferencias. Los bordes crean fricción y en consecuencia crean energía. Los límites existen como desafíos para provocarnos el modo de trascenderlos e impulsarnos a continuar, con más límites apareciendo a medida que vamos continuando- parecido al espejismo que continuamente queda atrás en la carretera delante de nosotros en verano…”
Descubro el límite y me gusta.
Es la fantasía de tocar lo que fui y lo que seré.
Descubro este lugar y me divierte.
Y bailo en él sin la presión de ver que hay más allá.
F.
Hay formas diversas de teorizar el movimiento, por ejemplo, hay quienes lo estudian descomponiéndolo en sus mínimas posibilidades (momentos, fotogramas) y hay también otros a quienes se les ocurrió pensarlo como un fenómeno molar y sólo comprensible en su extensión.
Hay quienes entienden el movimiento como lo animado, lo que se mueve tiene alma. El viento es un espíritu que mueve árboles, y lo mismo el mar o el río.
Hay otros que lo enuncian en relación al contexto y algunos otros que hablan de la interioridad, el movimiento es la percepción íntima que se tiene de él.
Hay leyes de lo que se mueve y hay religión. Hay signos y significados en el movimiento, según algunos otros estudios.
Quizás la danza sea un cuerpo-arte moviéndose al ritmo del concepto de movimiento que más le convenga y que logre convencerla. Seducirla por un rato coqueteando caprichosamente entre posturas irreconciliables, entre teorías que la abandonan y que en definitiva dejan al cuerpo ausente y depojado de palabras.
Si, el cuerpo-arte puede darse el lujo de no dar mayores explicaciones.
El encuentro entre la imagen virtual producida en el espejo, el piso lleno de reflejos, el cuerpo opaco rodeado de reflejos. La trampa en el espacio. El cuerpo que no se sabe donde está. El cuerpo que no tiene equilibrio y que se rompe. El cuerpo que se relaciona con un espejo. El cuerpo nunca solo, el cuerpo rodeado de contexto que de alguna manera lo reprime. La música no es una cosa. La música es como la luz. Mundo de espejos, para todos, mundo rodeado de reflejos de música.
G.
Arthur Danto cuenta:
“Los wittgensteinianos se dieron cuenta, en la esfera de la acción, de que algo quedaba después de todo. Esto dio lugar a la fórmula de que una acción sería un movimiento del cuerpo más x la cual, por paridad de estructura, daría la fórmula de que una obra de arte sería un objeto material mas y. Y el problema en cada caso, es resolver x e y de un modo filosóficamente aceptable.”
Esta especulación es a todas luces parcial y por tanto incorrecta.
La filosofía de la acción priorizando a toda costa el movimiento del cuerpo le agrega casi por obligación y porque no le queda más remedio, aquellos intangibles de la x y la y, creyendo que con sólo decir ingenuamente “hay algo más” arreglan el problema; y que le toque al que sigue ocuparse de las molestas x, y, zetas o lo que sea que venga como “valor agregado”.
Entre tanto, escuchemos de qué manera genial Menard resuelve el tema:
“Los vellkamnianos se dieron cuenta, en la esfera de la acción, de que algo quedaba después de todo. Esto dio lugar a la fórmula de que una acción sería un movimiento del cuerpo más x la cual, por paridad de estructura, daría la fórmula de que una obra de arte sería un objeto material mas y. Y el problema en cada caso, es resolver x e y de un modo filosóficamente aceptable.”
He aquí un hallazgo magistral: no sólo resuelve aquello inexplicable del movimiento del cuerpo mediante la simple y al mismo tiempo profunda introducción de la variable x sino que a la manera de un descubrimiento soberbio traslada en abducción reveladora la relación entre el objeto de arte y lo meta-objetual que denomina y.
Tiempo
Compresión de tiempo
Dilatación de tiempo
Dentro del tiempo
Anticipada al tiempo
Comenzar con la convención, tiempo convencional, uso de tiempo convencional; y comenzar a deconstruirlo, a poner tiempo entre la inspiración, el deseo, las ganas y el hábito de la acción.
Tiempo convencional
Tiempo editado
Tiempo deconstruido
Me meto dentro del tiempo con el cuerpo
Me anticipo al tiempo
Y soy vulnerable
Algo me sale de la garganta
Y atravieso la pared,
me adentro en el límite
F.
Edición:
composición instantánea en la que se selecciona algún movimiento dentro de todos los posibles.
Editar: cortar y pegar movimientos alojados en el imaginario.
Edición lineal: construir una sintaxis de posibles combinatorias y con leyes únicas y propias de cada secuencia.
Recortar fragmentos del magma casi infinito en los ejes del paradigma.
Editar: bailar
Construir discurso … anticipando la cadena de movimientos.
Deconstruir el bloque, soportar la levedad de la edición.
movimiento orgánico ~ tiempo cronológico
edición de la organicidad del movimiento ~ tiempo NO cronológico
editar es tiempo…
organicidad es cronología, tiempo lineal
cuando deconstruyo mi fraseo de danza , deconstruyo su tiempo real lineal ( ? eureka!!!)
el devenir orgánico de los movimientos me dan cronología, secuencia de tiempo real lineal.
Cuando edito mis movimientos en tiempo real, logro quebrar la cronología del tiempo, logro romper la secuencia lineal orgánica, y por resultado obtengo no cronología en tiempo real….
casi como hacer cine en vivo!! guaauuuch!!…
F.
Hojas de ruta
Paradigmas de un extremo favorable
Eje del sintagma: sucesión y articulación en el tiempo.
Eje del paradigma: elección dentro de la categoría de los posibles.
Elegir algo es decretar la muerte de todos los demás para ese tiempo y espacio.
Elegir algo es anunciarlos todos en su ausencia.
En un tiempo que premia la seguridad y la confianza elegir ser vulnerable es caminar por el borde.
En un tiempo en que se esgrimen certezas de cotillón está bueno anunciar la fragilidad.
En un tiempo que profetiza contundencias… la oscilación, la espera, la indecisión socavan como indecidibles derridianos.
En un tiempo que construyó edificios logocéntricos el infraleve soplo del cuerpo que duda intenta tambalearlos.
En un tiempo que es el tiempo escénico la verdad no interesa, a cambio… está bueno caminar al borde en exposición vulnerable, sensible, extrema.
Una imagen detenida es como una metáfora del tiempo. Dejamos quietos todos los demás parámetros, el espacio, el movimiento, el fluir de la conciencia…
y es entonces cuando el tiempo queda ahí… desnudo, despojado de los atributos que lo rellenan; desposeído del movimiento que lo transita y lo disimula.
Esa idea de tiempo detenido mientras sigue transcurriendo el tiempo es bastante aterradora, como rozar con los labios lo inexorable.
El cuerpo es atravesado por tiempo y un día de estos decide no moverse y esperar un rato, amordazando al conciente que desespera incómodo pujando por decir algo…
no digas nada
no te escuches hablar
percibir solamente tiempo es muchísimo
Algo concreto
Preguntas
Estoy en el límite
Bailar al borde como arriesgando hipótesis descabelladas. Recorrer y bailar el filo de un entorno previamente circunscripto. Transitar y bailar como acariciando indolentemente los puntos exactos que determinan cuando empieza y cuando termina la ventana. Bailar y recorrer los bordes inmanentes al cuerpo. Bailar y definir, con arrogancia de demiurgo el espacio y la escena. Trascender y bailar renombrando filos, cantos, cornisas, aristas, rebabas, flancos, rebordes, líneas, cortes, riberas, vistas, frisos, márgenes, orillos, biseles, sesgos, pliegues, costados, esquinas, ángulos, rayas, estrías, surcos, trazos, perfiles, cisuras, ribetes…
y demás accidentes topográficos que de ninguna manera alcanzan a describir la acción perfecta del cuerpo transitando sus límites simbólicos.
Un juego.
Un vaivén cíclico.
Casi igual pero diferente.
Sumatoria de acontecimientos.
Agrego uno más y pretendo que quiebre.
Consiste en retornar al punto de partida una y otra vez.
Ritornello lúdico, de ingenuidad infantil y de placer en repetir.
Leo cada posteo y luego escribo el último, y después los leo a todos.
Repetición obsesa, febrilenta, inexorable: estructura mecánica te obedezco.
Y cada vez que se recomienza está impregnado por la sensación del último objeto.
Y atropellado de frágil memoria, de arrepentimientos, de hallazgos, de combinatorias.

Pienso establecer una línea divisoria que separe la continuidad de la calle. De un lado pondré los niños que juegan. Del otro, que se queden unos chicos jugando.
Dibujarán rayuelas y el que salta fuera de la línea pierde.
Marco los bordes de la realidad como en un dibujo, el límite de un auto, el de un árbol, la línea exacta en donde termina el cielo y empieza el techo de la casa.
Esto a dios gracias me enseñaron a pensarlo las palabras, a separar por medio de un nombre el límite de las cosas.
Claro que, casi sin darme cuenta busco fracturar el borde, en una recorrida exploratoria o distraída. Y, algunas veces, cuando por error la línea divisoria que estaba atada se suelta y queda así, tirada en el piso es… tan ridícula!
Te hace como morir de risa.

Frente a una pila de posibilidades me limito a seleccionar algunas. Quizás porque se parecen, quizás porque están conectadas de alguna manera entre sí.
A veces, muy pocas veces, logro agrupar objetos y movimientos tan dispares que me permiten intuir la definición del caos, pero que, lamentablemente, y por el sólo hecho de pertenecer a ese conjunto ya me empiezan a explicar que de alguna manera, que con algún remoto criterio se asociaron. El control total es ilusorio, y el descontrol total y el caos: una utopía también.
Encuentro mucho más fascinante deconstruir que construir. Imaginar rupturas, diversificaciones, quiebres, divergencias…
Sin duda la mole unitaria de la obra única y absoluta pesa demasiado, al menos hoy que es jueves.
La ilusión del descontrol alivia los cuerpos y distribuir y hacer circular las ideas-arte…
Ah! sin duda es mucho más elegante.
De todas formas, para unificar criterios ya está esa cuestión del sentido común, mientras que para entrelazar con buen gusto piezas de colorines es buena idea ir al Krishna, tomar chae y luego tomar fotos; sentarse en unos amables sillines y desde allí pensar en territorios: en esos que tienen topología múltiple y coincidencia variada.
espacios fabiana capriotti
proyecto de danza que transcurre entre escenarios reales y locaciones virtuales
Esta es la bitácora literaria de un proyecto de danza que se está construyendo en espacios paralelos y complementarios:
X es un espacio físico, en donde el cuerpo se mueve y percibe su propia existencia. Es el lugar de los ensayos con la materia (músculos, aire, tablas, piso, sonidos). Se suceden palabras, charlas, acuerdos.
Z es un espacio virtual, da cuenta del proceso, de los ensayos, de las ideas. Pretende exceder la memoria descriptiva y hacerse parte de la obra. Es el proceso y el resultado, y desafía esta diferencia.
Este diario intentará exceder su condición de mero registro y se adentrará en una poética de los sucesos, de las ideas-arte de la obra.
Esta memoria tendrá un aspecto documental de las instancias y momentos de la obra, pero sus documentos renuncian a una objetividad imposible, para declararse subjetivos, sensibles y erróneos.
El proyecto está en construcción y esperamos mantenerlo en este estado.
Aún su nombre está bajo deliberación y quizás también cambie muchas veces.
De estos procesos y de estos estados darán cuenta las voces de estos textos, imágenes y sonidos.
Fabiana Capriotti: Dirección general y Danza
Enrique Casal: Música
Gonzalo Córdova: Iluminación
Rosa Chalkho: Blog y Textos
APOYOS
Este proyecto es realizado con Subsidio 2006 PRODANZA, Instituto para el Fomento de la Actividad de la Danza no Oficial del Ministerio de Cultura, GCBA y cuenta con el apoyo de la Dirección Nacional de Música y Danza de la Nación Argentina.